Una inyección intravenosa de células madre en pacientes, dentro de los diez días posteriores a un ataque cardiaco, puede reparar el daño en el tejido del corazón, reporto un estudio realizado.
La prueba del método ha pasado a una fase avanzada en 50 hospitales de Estados Unidos, dijo Josha Hare, director del Instituto Interdisciplomario de Células Madre, en la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, y autor principal del estudio.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Sangre y Pulmones, cada año unos 1,1 millones de personas en Estados Unidos sufren ataques cardiacos y según la Asociación Cardiaca de EE.UU., unas 450.000 personas mueren cada año por esa afección.
Las células madre se obtienen de médula espinal de donantes, se inyectan en la vena y llegan con el torrente sanguíneo al corazón donde se radican. Las células madre mesenquimales tienen una capacidad natural de navegación y la herida cardiaca funciona como un faro que las guía.
Una vez que se establecen en el tejido cardiaco las células madre reducen el tejido de cicatriz en el área afectada por el infarto, lo cual incrementa la fuerza de bombeo en el músculo cardiaco, señaló Hare, quien añadió que “en cierta medida las células madre también hacen crecer nuevo tejido muscular cardiaco.”
Los resultados obtenidos hasta ahora con 53 pacientes no representan una prueba definitiva de que el tratamiento sea eficaz, pero sugieren que lo es por los resultados obtenidos, añadió el investigador.